Ella no tiene tiempo para deprimirse,
está ocupada viajando y fotografiando.
Cada tanto cree oír la voz del sufrimiento,
pero la ahoga rápidamente en responsabilidades.
Ella no tiene tiempo para existir,
está ocupada tratando de seguir existiendo.
Ignorando las preguntas traicioneras,
soñando con un futuro que no sabe si quiere.
Ella no tiene tiempo para amar,
está encerrada y no desea salir.
No quiere perderse en su imaginación
ni profundizar en su razón de existir.
Y yo no sabría decir
si esa es la peor
o la mejor forma
de vivir.
Sólo sé que amar a alguien así
me obliga a cambiar y ser igual
para no sufrir el abandono
y la incoherencia de existir.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario