Un día más sin descanso,
ya empiezo a olvidar
si ayer no fue igual.
El mensaje,
la confirmación de envío,
la confirmación de recepción,
la confirmación de que lo vio,
y nada más.
Minutos interminables;
reviso el celular,
reviso la conexión.
Todo al menos cinco veces
en un minuto.
La paranoia,
el intento de entender su accionar,
el sufrimiento,
la impaciencia,
las ideas de soledad,
de rechazo.
El autoconsuelo,
la negación,
la vuelta a la realidad.
Trato de comprender nuestras diferencias,
los factores externos,
el ambiente,
la casualidad.
Hago cuentas. Estadística.
Minutos transcurridos
sobre promedio de tiempo de respuesta
según los factores y el ambiente involucrados.
Cinco minutos más
si está en la facultad,
quince más
si está en el trabajo.
Más de veinte minutos.
Me está engañando.
No quiere hablar conmigo
pero sí con alguien más.
Es diferente,
trato de entenderlo.
No necesita aferrarse a una sola persona
de manera enfermiza
porque tiene más gente a su alrededor.
Logro entenderlo
pero aún así
los pensamientos
siguen.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario